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Cicatrices, estrías y acné

El acné es una enfermedad muy común en la piel, especialmente en el rostro, que provoca espinillas o granos muy poco estéticos . Cualquiera puede sufrir acné, pero es muy común en adolescentes y adultos jóvenes. Aunque no se trate de una alteración grave, esta puede dejar cicatrices si no se trata de la forma adecuada.

acné

Las estrías se producen por estiramientos de la piel como consecuencia de la edad, de la obesidad o incluso por el embarazo en mujeres. Se trata de líneas irregulares en la piel que también pueden derivar de enfermedades crónicas.

Las cicatrices: Una cicatriz es un parche de piel permanente que crece sobre una herida. Se forma cuando el cuerpo se cura después de un corte, raspón, quemadura, así como tras una cirugía, infecciones como la varicela o afecciones de la piel. Las cicatrices suelen ser más gruesas, así como más rosadas, rojas o brillantes que el resto de la piel.

En nuestro centro, ofrecemos entre otros, los siguientes tratamientos:

Peeling:

Para tratar el acné con peelings químicos pueden emplearse los de ácido glicólico o los de ácido salicílico, si bien es este último el más efectivo por su clara acción sebo-reguladora y queratolítica (elimina el tapón que provoca el comedón), y porque posee mayor afinidad por las glándulas sebáceas de la piel (lipofílico).

Laser Nd-YAG

En el caso de cicatrices producidas por el acné, el láser es ideal para corregirlas con suavidad. Proporciona de forma segura y eficaz la profundidad de penetración necesaria para tratarlas, ayudando a mejorar la textura y el tono de la piel

Skinboosters

Mediante pequeñas inyecciones de ácido hialurónico reticulado, se consigue un equilibrio hídrico de la piel que proporciona brillo, luminosidad, elasticidad, purifica el tono cutáneo y suaviza las primeras líneas de expresión. Skinbooster resulta también muy efectivo en pieles con lesiones producidas por el acné.

Luz pulsada intensa

Gracias a la luz pulsada intensa podemos atacar a la bacteria que crea la excesiva segregación de sebo generando la obstrucción de los poros.

La luz del aparato actúa sobre los vasos sanguíneos que alimentan a las glándulas sebáceas haciendo que vaya reduciendo la producción de grasa sin hacer daño a la piel. A medida que te vas realizando sesiones la producción de sebo se irá reduciendo progresivamente.

Además de disminuir la generación de grasa, el IPL también es bactericida, ayuda a la eliminación del acné activo y atenúa las manchas generadas por el acné.